"anoche soñé con pupú!" - y otras anécdotas del potty training
Hace unas semanas me levanté y le dije a mi esposo "anoche soñé con pupú!". Pasé días con un solo tema en mi cabeza (y al parecer en mis sueños) preparándome para el entrenamiento de Matías para dejar el pañal.
Que los niños a veces se niegan, que el proceso puede hacerse eterno, que me preparara para limpiar pupú, que luego salir de casa es un rollo, que con la llegada del bebé puede retroceder... muchísimas cosas escuché acerca del potty training, lo que nunca nadie me dijo es que la broma aparte de todo es súper divertida, que me iba a reír muchísimo, que iba a sentir pena ajena de mi misma más de una vez, y que iba a descubrir cosas nuevas de mi bebé en su proceso de aprendizaje. Quienes estamos lejos de casa tenemos que asumir que será un proceso que llevaremos solas, sin ayuda para limpiar, sin abuelitas para apoyarnos, sin tías para hacernos el quite por ratos... y así como se hace más fuerte para nosotras nos da la oportunidad de vivir muy de cerca el proceso con ellos y acumular historias como estas!
Que los niños a veces se niegan, que el proceso puede hacerse eterno, que me preparara para limpiar pupú, que luego salir de casa es un rollo, que con la llegada del bebé puede retroceder... muchísimas cosas escuché acerca del potty training, lo que nunca nadie me dijo es que la broma aparte de todo es súper divertida, que me iba a reír muchísimo, que iba a sentir pena ajena de mi misma más de una vez, y que iba a descubrir cosas nuevas de mi bebé en su proceso de aprendizaje. Quienes estamos lejos de casa tenemos que asumir que será un proceso que llevaremos solas, sin ayuda para limpiar, sin abuelitas para apoyarnos, sin tías para hacernos el quite por ratos... y así como se hace más fuerte para nosotras nos da la oportunidad de vivir muy de cerca el proceso con ellos y acumular historias como estas!
Luego de dos semanas de entrenamiento (aquí les cuento un poco del proceso) me sentía contenta viendo los avances, el esfuerzo de los primeros días, la constancia (y la limpiadera!) habían valido la pena. Kaka me aplaudía el esfuerzo y la paciencia, y yo me sentía ya semi experta en la materia. Había solo un pequeño detalle que no se terminaba de consolidar: le gusta hacer pipí (y pupú!) parado. Pero me sentía optimista, ya un par de veces había logrado que hiciera ambas en el potty y eso era tremendo avance, me repetía constantemente "no lo presiones, dale su tiempo...".
Un día no hizo pupú en la mañana como siempre. Durante el día me llegaron olores diversos que me hacían pensar que algo se venía en camino, le dije varias veces "vente, vamos a hacer pupú!" y él muy seguro en su cosa me decía firmemente que no. Pasamos el día rico, cero accidentes, avisando con un poquito más de tiempo. Llegó la hora del baño y la cena, mi cansancio comenzó a pegar, era uno de esos días que Kaka sale tarde, pero todo lo tenía bajo control, habíamos organizado los juguetes, gozó su baño, disfrutó la cena. Leyendo el cuento me estaba literalmente quedando dormida y traía otro cuento y otro... Aquel tema de los olores y de la ausencia del pupú en el día estaba ya fuera de mi cabeza. Le cepillé los dientes, hizo pipí. Listo para dormir. "Mamá pupú!" escucho que grita corriendo hacia el baño, se sentó (y yo con sonrisa en la cara orgullosa de verlo sentado para variar), comenzó a pujar (esto es divertidísimo y muy cuchi) y ahí comienza el show, le encanta ver lo que hace, entonces creo que parte de que no se quiera sentar es porque así no puede ver! Entonces pujaba y se paraba, pujaba y se paraba, fueron unos 5min así. Finalmente salió algo, aplausos y demás porque estaba sentado. Se paró y mientras me abrazaba y limpiaba con el último wipe (literal!) que me quedaba, siento que comienza a hacerse sobre mi mano.
El tema del pupú tiende a ser delicado, es algo privado y a muchos niños les da pena hacerlo teniendo alguien cerca o mientras los están viendo. Definitivamente no es el caso de Matías. El pupú no paraba de salir, mientras pujaba parado le salía pipí por delante, y no se acababa, cada vez que lo comenzaba a limpiar apretaba las nalguitas y volvíamos a lo mismo. Sus pies y los míos repletos de todas las sustancias que le salían por debajo. A mi se me subió el gafo horrible, él me veía con pena y yo no podía parar de reírme mientras a la vez le hacía cariñitos para que no se sintiera incómodo. Mejor reír que llorar! Cuando finalmente terminó de salir todo no sabía por donde comenzar, si limpiar primero el baño, bañarlo a él o bañarnos los dos.
Una parte "divertida" de estos días ha sido que aquí no tenemos carro, si lo tienes simplemente llevas el potty para emergencias en el carro y ya, pero aquí no las pasamos caminando con el coche, metro, autobús, etc. es una dinámica distinta. Los primeros días ellos no tienen aguante, son segundos entre que avisan y se hacen, entonces en cuanto dicen "pipí" tenemos que actuar. Yo aplico la del "vasito" y me ha resultado perfecto, tengo tal cual varios a la mano en el coche y en cuanto avisa o veo que puede tener ganas, estemos donde estemos, vasito contigo! Esto obvio que ha traído millones de historias de lugares donde nos ha tocado hacer el mini show del vaso (que por más que piense que lo hago súper disimuladamente todo el mundo al alrededor se debe dar cuenta).
La peor fue el otro día en el automercado, me dice "pipí" y comienzo a correr con el coche al pasillo más desolado que consigo. Lo saco y hace, mientras agarro el vasito con el pipí con una mano e intento subirle los pantalones con la otra él decidió salir corriendo, entonces mientras agarraba el vasito del carrizo con una mano y con la otra empujaba el coche (que tenía mil cosas encima que estaba comprando) corría tras él - súmenle la torpeza de correr con la panza y los peroles cayéndose del coche. Quienes me vieron ese día estoy segura que todavía sienten pena ajena!
Hace poco me di cuenta que Matias ya estaba aprendiendo a controlar - y jugar - con el "chorrito". Un día, estando ya por dormirse a su siesta (lo ponía a dormir solo con franela al comienzo) lo escuché decir bajito "pipí... pipí...pipí..." con diferentes tonos de voz, cuando entré lo conseguí poniendo 3 goticas en un lugar y luego en otro, y así en distintos lugares de la cuna! Le dije "veo que tienes ganas de ir al potty, vente", y lo llevé aguantando la risa.
La mayoría de los días termino reventada de verdad entre la limpiadera constante y el tener que estar alerta para llevarlo cuando necesita o para recordarle, pero creo que lo más importante de verdad ha sido el tratar de reírme de todo y el disfrutar del proceso junto a él, me encanta ver como se siente orgulloso y como cada día avisa con más tiempo, ha sido conocer una faceta de la personalidad de mi bebé nueva, descubrir como es su proceso de aprendizaje, descubrir también una faceta nueva mía como "profesora" de mi gordito.
(Mi post completo de potty training aquí)
(Mi post completo de potty training aquí)



RUST Casino – All you need to know
ReplyDeleteRUST casino is a one 서울특별 출장안마 stop shop for all things casino 남원 출장마사지 games. and its own gambling software provider. The 강원도 출장안마 site, 파주 출장마사지 including poker, 포항 출장안마 blackjack,
227i1amjxt841joya shoes a3e45,joya shoes j7e44,joya shoes p9a71,joya shoes e5i14,joya shoes c5j13,joya shoes r6u27,joya shoes u0u37,joya shoes a4d20,joya shoes w1i80 773x4xfauk768
ReplyDelete