Bali y Cambodia embarazada y con toddler - 5 cosas claves
La verdad dudo que a muchos se les ocurra hacer un viaje con semejante combinación, pero para los que se animen como nosotros a viajar por Asia con una panza de 5 meses y un toddler de casi dos años - o con alguna de las dos - aquí les dejo 5 cosas que me parecieron importantes para que todo fluyera.
- cita previa con el GP (médico de familia). Realmente no lo planificamos así, pero en una consulta del embarazo le comenté nuestros planes y fue súper útil porque nos recomendó, por ejemplo, ponerle la vacuna de la hepatitis A a Matías. Aparte me explicó la importancia de evitar el agua de chorro y las comidas crudas - ambas con un riesgo altísimo de contaminación en Asia, obviamente súper peligroso en el embarazo.- no dejen el cangurito. Este no es un viaje donde van a conseguir accesos de coche, rampas o ascensores básicamente en ningún lugar, y sobretodo si quieren poder subir en los templos, pasear libremente por los sembradíos de arroz, caminar por los mercados, moverse en tuk tuk, etc. andar con coche es prácticamente absurdo! Si viajan con un toddler que todavía se cansa y no puede andar todo el tiempo caminando el cangurito es imprescindible. El acceso en carro a los templos de Cambodia es muchas veces restringido y los taxis o tuk tuk te tienen que dejar a varios kilómetros del lugar, con el canguro teníamos libertad para entrar o subir a cualquier parte del templo y Matías podía caminar de raticos o ir en el canguro cuando se cansaba.
- bajarle un poco al ritmo. A nosotros nos encanta conocer y sacarle el jugo a cada minuto, y a pesar de que este viaje terminó siendo mucho más de conocer y menos relax de lo que habíamos planeado, igual fuimos a un ritmo mucho más suave, ajustándonos a nuestro toddler y a las energías de mi embarazo. Fue súper clave el aprovechar las mañanas, no solo porque hay menos sol y calor sino porque estamos todos (sobretodo Matías) más frescos y descansados. Salíamos por lo general muy temprano y volvíamos al hotel a descansar a medio día - perfecto para la hora de la siesta de Matías (y de nosotros!). Me pareció importante conversar esto desde antes para ir conscientes de que sería un viaje diferente en ese aspecto, y poder organizar con exactitud los lugares que queríamos visitar en el tiempo que teníamos.
- protector solar, repelente de mosquitos y bastante agua, esas tres cosas siempre a la mano. Sobretodo el repelente de mosquitos, en estos lugares hay casos constantes de dengue y malaria! Todos los días antes de salir del cuarto una capa de repelente y de protector a cada uno, y si no les gusta -como a mi- el tema de ponerse esto tan tóxico encima, pueden buscar la opción de family care de Off que es para niños pequeños y tiene dósis mucho más bajas pero igual protege, creanme que es mucho mejor a estar expuestos, sobretodo estando embarazada.- las escapadas siempre son bienvenidas! Si se están quedando en un hotel que les inspira confianza, aprovechen las ventajas de los precios de las nannies en Asia. Como dije antes, este viaje fue mucho más de conocer y de pasear de lo que habíamos planeado, y si algo fue clave en medio de todo, no solo por los paseos sino por lo intenso en general que puede ser con un bebé - y agotador con una panza -, fue el dejar una mañana para un spa divino los dos solos y una noche para una cenita romántica - quienes estamos lejos de casa sabemos lo valiosas que son esas oportunidades cuando tenemos alguien que no los cuide!.
Como algo extra les recomiendo siempre tener juegos (cuentos, calcomanías, libros para pintar, etc) nuevos a la manos en cualquier viaje, sobretodo si es como este de varios vuelos y aeropuertos sin muchas opciones.
El viaje fue increíble, terminamos montados hasta en un tuk-tuk a las 10 de la noche con Matías y realmente nunca nos sentimos inseguros - claro que hay que estar pilas de los lugares a dónde ir y los hoteles a dónde llegar, pero definitivamente si se puede hacer con un toddler. Lo que personalmente si quizás no recomiendo es ir con toddler más embarazadas! Fue súper agotador y exigente para mi físicamente y también muy fuerte para Kaka, que era quien tenía que cargar todo el tiempo en el canguro a Matías y atendernos a ambos (incluídos mis ataques de calor, hambre, cansancio, hormonas, etc! jaja). Dada la oportunidad que teníamos y que nos quedaba relativamente en la vía entre Australia y UK valió muchísimo la pena, y es definitivamente un viaje que se puede hacer con niños, la combinación de ambas es lo que personalemente creo que no repetiría.

ps, para cualquier dato específico me pueden escribir directamente por aquí:).



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