mamá [de dos] lejos de casa
...Y de pronto me vi ahí: Haciendo pupú con un bebé en los brazos sonriéndome. De fondo se escuchaban los gritos de un niñito "escuuuucha mami, escucha!!!! se lleva las bolsas!!". Me limpié chola y fui a acompañarlo en su emoción, estaba en la ventana viendo pasar a su ídolo del momento: el camión de la basura. El bebé no entendía nada. Mis ganas de haberme quedado 3 minutos más en la poceta iban a tener que esperar.Comienzo con una confesión. Admito que antes cuando leía acerca de lo extenuante que para algunas resulta ser mamá me parecía un poco exagerado, y más de una vez me reí internamente del semi drama que hay a veces en torno a la maternidad en general, ir hasta al baño con el bebé? qué? no me sentía para nada identificada siendo mamá de uno. Matías fue un bebé relativamente fácil, especialmente porque nunca me dió mucha guerra para dormir ni para comer (que aunque insista en atribuirle gran parte de eso a mis rutinas, baby led weaning y mis cosas, en el fondo sé que es mucho de personalidad!).
Lejos quedó el recuerdo de esa etapa (que ahora veo hasta glamorosa!) de ser papás de uno. De saber que tienes cada minuto que él está durmiendo para ti, para la casa, básicamente para lo que te provoque hacer, de pensar en una sola rutina, uno solo por dormir, uno solo por consentir!, uno solo que atender cuando no quiere estar en el coche, cuando tiene hambre...
A todo el proceso de cambio normal de 1 a 2 se le suma el estar en un país nuevo con todo lo que esto implica. Sin amigos de confianza, sin mi adorado mothers group de Sydney, conociendo como funciona todo, acoplándonos a la dinámica europea de andar sin carro y aprendiendo como movernos por la ciudad con los dos, descubriendo actividades para niños en la zona, Kaka con los retos y responsabilidades de un trabajo nuevo, etc. Matías ha estado yendo solo 2 mañanas al cole, básicamente por una combinación de mis ganas de dedicarle tiempo a él ya que igual no iba a estar trabajando y los precios del daycare acá - otro día les cuento más del tema.
Digamos que la combinación de todo me hizo tener una experiencia como Mamá Lejos de Casa bastante intensa este primer año, y me convertí de pronto en la típica mamá, la que sale sin bañarse, la que siente que tener tiempo para peinarse es un lujo, la que aprovecha esos 2min en el baño para chequiar los chats de whatsapp, la que pasó de tomarse un cafesito de vez en cuando a 2 o más al día, la que comienza todos los meses un libro nuevo pero no logra terminar ninguno, la que más nunca hizo ejercicio, la que tiene más de un año sin cortarse el pelo, la que se le olvidó como es eso de ir a hacerse las uñas, la que sale y deja la casa echa un desastre, la que hace pupú con el niñito encima, la que come parada (cuando come)... y la realidad es que todo esto simplemente por ponerlos a ellos de primero, por enfocarme en que ellos coman bien y de todo, por proponerme no abusar de la tele (en otro post les cuento luego de esto), por concentrar todas mis energías en estar presente, en tenerles paciencia, en fomentar ese amor entre ellos, en intentar que ambos se sientan atendidos y así evitar también celos...
En fin, han sido muchas las experiencias, los retos, los aprendizajes, las emociones de este primer año. Muchas las cosas que cambiaron en mi vida, cambio de prioridades y de perspectiva. Cosas que dejé de hacer o cambié y que no quisiera recuperar porque es infinitamente más todo lo que he ganado y aprendido. He aprendido que ser mamá de dos significa muchas cosas.
Significa pasar de ganas de llorar de la felicidad y plenitud extrema a ganas de gritar del cansancio en cuestión de minutos.
Significa terminar de bañar a tu bebé recién nacido para darte cuenta que tienes calcomanías de dinosaurios pegadas en todas las piernas.
Significa que ese que veías como tu bebé es de pronto tu niñito grande, y las cosas que sentiste que él aprendió a hacer ayer otro bebé las aprende hoy, y la emoción es como si las vieses por primera vez.
Significa trabajo en equipo con tu pareja, muuucho trabajo en equipo. Aprender a hablar con miradas "corre tu detrás de aquel mientras yo doy pecho aquí"... trabajar también en equipo para ambos lograr raticos de descanso, minutos extras de sueño.
Significa que si pretendías en un lugar incómodo dar teta tapadita alguién querrá jugar "...y dónde está el baby? aquí está!!!!" y todos te verán el pezón.
Significa respirar profundo cada vez que el bebé se queda finalmente dormido y su hermano decide "entrar a saludarlo".
Significa entrar a la farmacia a hacer compritas porque los dos están tranquilos en el coche y darte cuenta que todo lo estás haciendo igual apurada, porque sabes que el caos puede venir en cualquier momento!
Significa aferrarte aún más a esos primeros meses de tu bebé porque ya sabes lo muy rápido que pasan, ya no es simplemente la teoría que alguien te dijo.
Significa que la decisión de dónde sentarte a dar pecho es importante y debe incluir: 1. entretenimiento para el grande, 2. la seguridad de un lugar donde no se pueda escapar!
Significa ir en el autobús agarrando el coche con una mano mientras le sonríes al baby y buscas desesperadamente en el fondo de la pañalera una manzana que te pide el grande.
Significa la emoción de dos etapas diferentes, de ver al bebé aplaudir por primera vez y luego voltear y aplaudirle tú a tu toddler por haber logrado recortar un triángulo perfecto.
Significa aprender a poner prioridades cuando ambos lloran a la vez, entender cuál te necesita más o a cuál puedes atender más rápido para luego ir con el otro.
Significa que son las seis de la tarde, tu esposo quizás aún no ha llegado, es tu hora de cansancio grave, terminas finalmente de bañar y dar de comer a uno, lo acuestas, se durmió, sales... y a bañar, dar de comer y dormir al otro!
Significa escuchar "buscar banquito!" cada vez que preparas el baño del bebé. Tener un acompañante en cada baño, en cada cambiada de pañal, en cada cremita que le pones al baby para la eczema, e ir explicando todo lo que haces, obvio.
Significa pasar en cuestión de segundos de estar tranquilamente sentada en la grama dándole pecho a tu bebé a perseguir a su hermano que decidió correr detrás de un pato, con el bebé pegado, aún comiendo.
Significa recordar con una sonrisa el cómo nos complicábamos a veces con nuestro primer bebé y cómo nos sentíamos "agotadas" al final del día con uno, solo uno.
Significa sacar diplomado en "multi-tasking".
Significa darle rápido el bebé a papi en las mañanas porque escuchaste que tu toddler se acerca a la cama y lo quieres recibir con los brazos abiertos.
Significa paseos de tram, metro, tren, por partida doble (y sacando brazos!).
Significa que cuando piensas que por fin le agarraste el hilo a la cosa y tienes todo organizado tu toddler deja el chupón y pasa de cuna a cama, el baby comienza los sólidos, y absolutamente todo se vuelve un 8 de nuevo.
Significa estar haciéndole sus masajitos de lavanda al baby super relajada y en eso escuchar "ay ay ay ay ay!!!", te asustas, se corta la nota, qué paso!!!!? y llega su hermano con wipes sucios en la mano porque ese día decidió limpiarse él solito después de hacer pupú.
Significa pensar que tienes la noche para ti, tu esposo llega tarde, lograste dormirlos a los dos temprano, comienzas por fin a hacerte las uñas mientras hablas con una amiga por Facetime y se despierta uno, o el otro, o los dos.
Significa pensar que te las sabes todas un minuto y que la estás cagando 2min después.
Significa llevar al potty o cambiar pañales a mitad de tu desayuno, siempre una u la otra.
Significa ir en el bus y ver al bebé dormido, pensar que tienes 5min para ver el celular, en eso escuchar gritos de "wipe wipe wipe wipe" y ver a tu toddler bañado en yogourt.
Significa que el bebé va muy relajado dormido en el coche y se despierta por los gritos de euforia de su hermano al ver al camión de bomberos pasar.
Significa poner a prueba tu matrimonio, una y otra vez. Para al final del día darse cuenta que ambos están aprendiendo juntos, que lo más importante lo tienen, que nada más importa.
Significa a veces cocinar y bañar a uno yendo cada 2min a ver al otro que aún no se queda dormido.
Significa prueba constante de paciencia, prueba constante de energía, prueba constante de fortaleza, prueba constante de pareja.
Significa limpiar pupú y enseguida dar un abrazo, que te llenen de buche y enseguida caerles a besos, sabiendo lo bendecida que eres y lo poco que importa el desorden, el sucio, las lavadas de ropa constante, el desastre, las agachadas, los dolores de espalda, los gritos en el automercado.
Significan lágrimas de cansacio y de frustración un día, y lágrimas de nostalgia y de felicidad al día siguiente.
Significa saber que han sido los meses más agotadores y retadores, pero a pesar de eso tener la sensación de querer vivir cada día de nuevo, una vez más, mil veces más.




Me encanta Fabi!! con cada post aprendo mucho de ti como mamá
ReplyDeleteNegra
tq negra gracias!!! tu vas a ser LA super mamá!
Delete