de cómo le dijimos adiós a los pañales de un día a otro

Hace unos meses decidí meterme en el mega saperoco de enseñar a Matías a dejar los pañales. Estando lejos de casa sin ayuda (más la panza!) ha sido todo un reto, pero el ver los avances cada día me hacen sentir súper contenta y feliz de haberlo hecho ahora. Ya han pasado dos semanas desde el día que comenzamos y les quiero contar como ha sido nuestra experiencia y lo que me llevó a hacerlo ahorita a sus 25 meses.

Me disculpo de entrada porque esto va a ser largo, pero digamos que el tema es algo complejo. Intentaré resumir lo más que pueda! 


Por qué ahora?

Como todos, este un tema súper personal y cada mamá sabe cuál es el mejor momento para su hijo. Yo les cuento que me comencé a involucrar más en el tema cuando Matías (unos meses antes de cumplir dos años) comenzó a avisar cada vez que estaba haciendo, veía que cuando hacía pupú se quedaba un pelo incómodo, identificaba la poceta, y en general veía cada día más entendimiento e interés de su parte. Justo en ese momento nosotros estábamos con planes de mudanza, viaje, llegada a una nueva ciudad, navidades, nuevo daycare, luego le dio gripe, etc. Lo fuimos posponiendo por una cosa u otra para no sobrecargarlo con muchas cosas a la vez hasta que llegó finalmente el día!

No les voy a negar que mi interés también estaba relacionado a la llegada del segundo bebé y el querer hacerlo antes, entre otras cosas porque ahorita tengo el tiempo, dedicación y paciencia (que van a necesitar bastante!) concentrada en él. Investigué sobre las posibilidades de un retroceso con la llegada del bebé y entendí que si llegase a pasar va a ser en "accidentes", pero nunca va a ser un comenzar de cero de nuevo. Con la llegada del bebé no solo mi atención va a estar dispersa, Matías va a sentir muchos cambios y aparte va a haber visitas por varios meses. En conclusión era ahora o en casi un año cuando de nuevo todo vuelva a la "normalidad". Cuando pasa tanto tiempo pueden pasar dos cosas: el niño maduramente los quiere dejar y hasta colabora (tengo entendido que pasa poco pero pasa) o el niño se pone más rebelde, se acostumbra más al pañal y se niega por completo. Tenía terror a que me pasara esta segunda. Aparte, no se si les pasa pero de verdad cada vez que boto un pañal me siento súper mal ambientalmente hablando - un pañal pasa de 200 a 500 años en descomponerse!


Cómo lo hice?

Como estaba tan decidida quice prepararme bien porque no quería simplemente "intentar", entonces gracias a la recomendación de una amiga me leí un libro algo largo y bastante repetitivo pero que les recomiendo bastante! Se llama "Oh Crap Potty Training", de Jamie Glowacki, y lo bueno es que te refuerza mucho toda la idea y el proceso. Aparte es bastante detallado, perfecto para mi que estaba súper perdida y no tenía ni idea de cómo comenzar! Personalmente parte de lo que me gustó del libro es que la técnica no se basa en premios, así que iba un poco con los lineamientos que yo tenía en mente seguir.

El libro va por bloques y de verdad es difícil resumírselos aquí pero les cuento muy brevemente en qué consiste cada uno. La duración depende de como vaya avanzando el niño, cada uno va a su ritmo, pero en el libro habla de 3 a 10 días más o menos. Lo clave es no buscar la perfección sino el progreso. 

- primera etapa: en casa desnudo (o al menos sin nada abajo) y con el potty siempre a la mano. 

Se levantan y les decimos que ya son grandes y que chao pañales, los dejamos sin nada abajo y nos ponemos a jugar con ellos cerquita del potty. Las primeras veces consisten literalmente en atajar el pipí o pupú e irle explicando repetitivamente que el pupú y el pipí van en el potty. Ofrecerles mucho líquido este día para tener más oportunidad de practicar. El truco es estar SUPER atentas enfocadas en todo lo que ellos hacen para aprender a prevenir cuando tengan ganas, acercarles el potty e irles explicando cada vez. En el caso de Matías ese primer día a la quinta vez él se acercó al potty solito para hacer. 
Fueron 2 días y medio así, pasé a la siguiente fase cuando sentí que ya el mensaje de donde hacer estaba establecido. 
Notas personales: 
  • El primer día va a ser un tanto caótico, traten de ser consistentes, repetirles lo mismo con mucha paciencia, felicitarlos muchísimo cada vez que "algo" caiga en el potty y no mostrar ningún tipo de estrés o presión con el tema. 
  • Es muy muy importante este día de verdad no quitarles los ojos de encima, cero celulares, ropa sucia, cocina o computadoras de por medio, nada que nos distraiga, focus en "atajar" lo que venga e ir aprendiendo como demuestran que tienen ganas - Creo que parte de esta idea es también evitar que pasen accidentes para que ellos no se frustren, sino más bien se emocionen cada vez que usen el potty. 
  • Eviten quedarse muchos días en esta parte, yo sentí que Matías andaba feliz desnudo por ahí y cuando pasé a la siguiente no se quería poner pantalones jaja... 
- segunda etapa: en el libra la llama "comando", es en casa también pero con pantalón o short (sin interiores)  y salidas cortas. 

La teoría detrás de no ponerles aún interiores viene de que los puede confundir, al sentir una sensación similar a la de del pañal, y esto hace más factible los accidentes. Para salir de casa las primeras veces se trata de hacer sin horario ni apuro, evitar compromisos estos días para poder ir a su ritmo, y salir justo después que hagan. Si la salida es en carro llevar el potty para emergencias, si es (como es mi caso ahora) en coche caminando con vasitos a la mano! Así tal cual, porque no tienen aún tiempo de aguante para avisar y esperar llegar a un baño. En nuestro caso fueron 2 días así y luego lo llevé al daycare, que lo consideré salida corta porque al llegar allá les expliqué toda la técnica de como lo estaba haciendo y lo siguieron tal cual. 
En esta etapa hubo un día que quice tirar la toalla, hay accidentes pero van a ver como vale la pena seguir adelante! 

- tercera etapa: también sin interior (y así por el primer mes), pero con salidas más largas. 

Aplicar la del potty o vasito a donde vayamos si es necesario pero intentar llegar a un baño cercano cuando podamos. Que ofrecerle hacer al salir o llegar a un lugar sea parte de la rutina, si dicen que no no insistir. 

A la semana ya hice la primera salida larga a un museo con Matías y cero accidentes! Entre otras cosas, es muy clave nosotras recordarles que tienen que hacer, sin preguntar, simplemente: "vente gordo vamos a hacer pipí" cuando vemos que ha pasado un ratico (cada media hora aprox.) y ellos no han dicho nada. Cada día ellos tienen más aguante, ya a los 10 días nosotros pusimos el potty fijo en el baño y él ya iba para allá cuando tenía ganas. 

En fin, aquí vamos. No les niego que estando lejos de casa sin ayuda y con la panza ya de 8 meses no ha sido duro el estar limpiando y el terminar más agotada de lo normal todos los días, pero al ver progreso día a día y verlo a él muy orgulloso haciendo pipí en el potty me emociona, aparte realmente no visualizo como pudiera hacer esto en unos meses con un bebé en casa así que estoy feliz de haberlo hecho ahorita que le pude dedicar todo el tiempo y paciencia del mundo al proceso. 





Nuestro temita en el proceso y los avances

Creo que cada mamá tiene como un tema en el proceso: niños que se sientan por horas y no hacen nada, niños que se aguantan (con esto hay q estar super pilas!), niños que le tienen miedo al potty, etc. En el caso de Matias el temita ha sido el no querer sentarse! Les cuento un poco como lo he ido manejando (todavía sin mucho éxito) para quienes tengan casos similares no se sientan solas!
Primero jugar un pelo a echarle agua y que él fuera a botarla a la poceta (el potty de ikea se separa y es perfecto para esto por cierto), luego me senté yo un ratico mientras veíamos comiquitas, después puse a varios carritos y juguetes a "hacer pipí" y al rato cuando estabámos en su cuarto hice todo un show con sus pecluches donde uno por uno hacía pipí sentado en el potty y los aplaudíamos jaja... y lo último fue que en un momento que yo estaba sentada en el piso él se me sentó encima para q le leyera un cuento y le dije "mejor siéntate aquí que es finísimo!", lo senté yo en el potty y arranqué con el cuento de la manera más emocionante posible para q se distrajera. Todo esto fue durante la mañana del primer día. Ese primer día ya había hecho con mi ayuda varias veces parado y veía tanta emoción y orgullo de su parte que no le dije nada. Luego de varias veces hacer parado le dije después de hacer "gordi por qué no te sientas?" y calladito se sentó! ya no hizo más porque había terminado pero lo considere un súper avance. 

En cuanto al entrenamiento de noche, depende de la dinámica de cada familia, yo he estado tentada a dejarlo sin pañal porque las siestas las hace sin pañal casi desde el comienzo y se lanza hasta 3 horas perfecto, peeeero! en nuestro que pronto nos toca paradas nocturnas con la llegada del bebé hemos preferido postergar esta parte un poco y disfrutar las semanas de sueño "profundo" que me quedan. 


Cosas que aprendí que pueden ser útiles
  • no se desanimen si ya han intentado y ellos parecen "odiar el potty". Me pasó con Matías que saqué el potty y el adaptador de poceta por probar todos los días antes del baño, la primera vez se emocionó y luego le agarró idea y estaba negado por completo. Lo puse por recomendación del libro a un lado por unos días y luego arranqué de una con los bloques como si nada.
  • creo que todas las mamás, pero sobretodo las que estamos lejos de casa sin ayuda, pasamos por un momento en que pensamos "fracaso, tiro la toalla!". Estén preparadas para esto! y sigan adelante porque los altos y bajos al comienzo son normales. Recuerden no buscar la perfección sino el progreso, y que cada niño tiene tiempos distintos. 
  • comenzar por entender que esto es algo completamente nuevo para nuestros bebés, verlo como una enseñanza más y no como algo trascendental, para así no poner presión sobre nosotras o sobre ellos.
  • tengan siempre WIPES a la mano, tanto de bebé como desinfectantes, y estén mentalizadas a andar en 4 patas los primeros días limpiando (cada día menos!). 
  • tengan presente que no todos los días a partir de ahora van a ser como el primero! Cada día van a estar mucho más relajadas y cada día podemos estar menos encima de ellos, el recordarles hacer pipí se convierte poco a poco en parte de la rutina.
  • si están en un momento con muchas cosas en su cabeza y super ocupadas mejor déjenlo para un poquito más adelante cuando tengan el tiempo - sobretodo si trabajan tiempo completo intenten agarrar par de diitas extra y tener así un fin largo para el entrenamiento. 
  • algo importantísimo que se menciona en el libro que me leí y que en nuestro caso ha sido muy cierto, a veces sentimos que el proceso no avanza o que ellos no terminan de entender del todo (en mi caso lo de hacer parado) pero poco a poco todo hace CLICK! Por ejemplo en el caso de Matías que la pocera lo intimidaba mucho al comienzo justo hoy dos semanas después él solito antes de bañarlo pidió sentarse e hizo ahí y ya lo ha hecho varias veces! 
  • algo que no hice y si aún no han comenzado les recomiendo hacer: enséñenlos a subir y bajar el pantalón solitos! cada vez que los estén vistiendo explíquenles. Ahora con Matias me pasa que va solo al potty en el baño sin avisar y se para con sus piernas abierta y el pantalón puesto! tengo que estar pendiente y correr a ayudarlo.
  • relájense y ríanse (de verdad!) de todo, porque aparte de lo cansón que puede ser es divertido y para mi ha sido clave el intentar disfrutar del proceso junto a él, enseñarles algo tan elemental y ver con admiración como van aprendiendo con nosotras. Si les hacemos ver a ellos el proceso como algo normal y "divertido" así lo verán ellos y todo será más fácil. 

El entrenamiento para dejar los pañales es un súper aprendizaje para ellos en los que conocemos facetas de ellos que no conocíamos aún. Estás dos semanas aparte de lo fuertes que han sido físicamente con la panza me han hecho conocer más a Matías, sentirme orgullosa de verlo aprender algo completamente nuevo, y definitivamente me han hecho reír demasiado y conectar con él de una nueva manera! 

Suerte (y mucha paciencia!).

(Para leer algunas de nuestras anécdotas en el proceso -y reir para no llorar!- hagan click aquí)


*** 5 meses después, mis conclusiones***


- definitivamente con cada día que pasa verán más aguante de su parte, y llegará el día (en nuestro caso como a los dos meses) que podrán decirles "aguanta que vamos llegando!", sin necesidad de ponerlos a hacer en cualquier esquina o vasito. 

- para las noches no se compliquen, como a los 2 meses vimos que el pañal amaneció sequito por varios días seguidos y se lo quitamos de un día a otro. 

- prepárense para que usen la excusa del baño cuando no quieran dormir. Todavía Matías en las noches luego de acostarlo -y así haya hecho pipí y pupú justo antes- siempre pide que lo llevemos. Creo que lo mejor, aparte de llevarlos a hacer siempre antes de dormir, es decirles cuando pidan: "ya hiciste, aguanta y haces mañana" y esperar, si insisten si toca llevarlos, pero muchas veces lo pide solo una vez para probarnos y enseguida se duerme. 

- lo del retroceso con la llegada del bebé me pareció personalmente un mito. Si algo analicé y me convencí, al menos en nuestro caso, es que los posibles retrocesos dependen 100% de nosotros. El proceso de Matías siguió normal, tuvo un par de accidentes con la llegada del bebé y me di cuenta que fueron por nuestra distracción, porque no estábamos quizás esos primeros días tan pendientes de llevarlo, recordarle ir, ver sus señales, etc. 

- no tienen idea lo feliz que me sentí cuando hice la pañalera del bebé por primera vez y solo tuve que meter pañales para él y no por partida doble! 

- recuerdo pensar antes de la llegada del bebé que sería un rollo cuando estuviese en la calle solita con los dos y Matías me pidiera ir al baño. No se compliquen en lo absoluto! uno siempre resuelve (en el peor de los casos en una matica!) pero casi siempre hay baños para discapacitados (me pasó en una estación de tren hace poco) donde entra el coche! 

- prepárense, sobretodo si tienen varones, a ver el pupú con detenimiento, buscarle figuras, verlos pujar con emoción, reirse de los olores y sonidos, etc! 

- con el cambio de salón en el cole ha habido nuevos accidentes, creo que en gran parte porque las maestras nuevas no están tan pendientes, me parece clave explicarles en qué parte del proceso están y si tienen alguna maña (hacer pipí parado como Matías, por ejemplo).

- así hayan pasado varios meses igual no podemos dejar de estar pendientes y ver sus señales cuando tienen ganas para llevarlos. Sobretodo porque cuando comienzan a sentir que aguantan lo dejan para último minuto, se distraen jugando y avisan cuando ya se están haciendo. Si están en pleno juego, en un parque o con amiguitos les dicen "vamos rapidito y ellos te esperan para seguir jugando!", para que no se nieguen al sentir que por ir al baño se va a acabar el juego.




Comments

  1. ¡Todavía no soy mamá y me das esperanzas de que puedo hacerlo bien y no fallar en el intento! ;)

    ReplyDelete
    Replies
    1. :) que bueno! muchas gracias por tu comentario!

      Delete

Post a Comment

Popular Posts