mi equilibrio [casi] perfecto
Hace algunos meses conté por aquí que iba a volver a trabajar en una oficina, y toda la mezcla de sentimientos que tenía (de nuevo!). Sabía que estaba feliz con mis chiquitos y mis sesiones de fotos, pero a la vez no quería estar más tiempo fuera del mercado laboral, para poder seguir teniendo yo el control de la situación y no quedarme simplemente por fuera.
El proyecto de 3 semanas se convirtió en 4 meses. El tema del daycare trabajando freelance es muy complicado, vinieron mi suegra y mi mamá a ayudarnos, también intentamos con nannies - y nos dimos cuenta que eso no era para nosotros. Logré seguir en paralelo con mis fotos, las sesiones son siempre los fines de semana, y casi siempre en parques, entonces a veces nos íbamos todos y me esperaban un ratico mientras las hacía.
Fueron meses intensos, de muchos ajustes, de soltar y dejar ir muchas cosas. Pero lo logramos. Estos cambios nos retan como papás, ponen a prueba nuestra capacidad de adaptación, nos ayudan a aprender a soltar un poquito ese control que de cierta manera tenemos sobre cada cosa que hacen nuestros hijos.
Volver a trabajar en una oficina luego de tanto tiempo me hizo sentir bien conmigo misma, cambiar un poquito de ambiente, recordar mis capacidades profesionales, tener un tiempito extra para mi, volver de cierta manera a poner pies en el mundo real(?) y mirar las cosas en perspectiva. Pero así como me gustó volver, también me terminó de convencer a no trabajar más full time.
La idea de seguir trabajando freelance me parecía ideal, el problema era la logística con los niñitos, daycare, etc. sobretodo estando lejos de casa, sin las abuelas a una llamada de teléfono para echar una mano! En noviembre se terminó el proyecto y cuando me dijeron para volver en diciembre dije que no. Quería estar con mis gorditos y tener una solución más concreta si decidía volver. A mediados de febrero, ya con daycare resuelto, volví a otro proyecto pero esta vez dije que yo trabajaba solo 4 días a la semana (algo que no había logrado antes, pero ahora que ya me conocen es más fácil negociar estas cosas). El hecho de tener un día para seguirlos llevando a la natación, cuadrar playdates, preparar con Matias el show and tell de la semana, etc. no tiene precio.
En fin... desde que soy mamá mis prioridades cambiaron muchísimo y estar presente en el día a día de mis chiquitos se convirtió en la número uno, pero creo firmemente en el equilibrio y en la importancia de conseguir ese balance en todos los aspectos de la vida. Trabajar freelance por proyectos cortos y tener en paralelo mi propio negocio me ha ayudado a conseguirlo. Es un reto duro lograr esto lejos de casa, tengo días de mucha ansiedad tratando de coordinar daycare con mis proyectos, decidiendo cuándo decir que si y cuándo decir que no, coordinando trabajo, con sesiones, con los niñitos y con la casa cuando todo se junta, etc... cada vez que tengo un proyecto nuevo lo que quiero es llamar a mi mamá o a mi suegra para que se vengan a echar una mano, pienso lo fácil que sería todo si estuviésemos en la misma ciudad!
He pensado mucho en el reto que representa para nosotras las mujeres mantenernos al día profesionalmente si queremos también estar más tiempo con nuestros hijos, siempre se sacrifica algo, es cuestión de tomar la decisión y poner nuestras prioridades en orden. En mi caso se que trabajar como freelance tiene sus desventajas a nivel profesional, no hay ambiciones en el aspecto de escalar posiciones, ni tampoco eres parte como tal de la compañía donde estás, igual que tener tu propio negocio también tiene sus cosas, por ejemplo el que trabajas sin horarios a veces (y puede que termines teniendo que madrugar a las 5am para terminar unas fotos pendientes).
He puesto a un lado cosas que simplemente dejaron de ser importantes, agradezco ir logrando poco a poco conseguir ese equilibrio que tanto estaba buscando y pienso en lo MUCHO que tenemos que seguir avanzando como sociedad, para que cada vez sea más fácil para todas las mamás conseguirlo.
El proyecto de 3 semanas se convirtió en 4 meses. El tema del daycare trabajando freelance es muy complicado, vinieron mi suegra y mi mamá a ayudarnos, también intentamos con nannies - y nos dimos cuenta que eso no era para nosotros. Logré seguir en paralelo con mis fotos, las sesiones son siempre los fines de semana, y casi siempre en parques, entonces a veces nos íbamos todos y me esperaban un ratico mientras las hacía.
Fueron meses intensos, de muchos ajustes, de soltar y dejar ir muchas cosas. Pero lo logramos. Estos cambios nos retan como papás, ponen a prueba nuestra capacidad de adaptación, nos ayudan a aprender a soltar un poquito ese control que de cierta manera tenemos sobre cada cosa que hacen nuestros hijos.
Volver a trabajar en una oficina luego de tanto tiempo me hizo sentir bien conmigo misma, cambiar un poquito de ambiente, recordar mis capacidades profesionales, tener un tiempito extra para mi, volver de cierta manera a poner pies en el mundo real(?) y mirar las cosas en perspectiva. Pero así como me gustó volver, también me terminó de convencer a no trabajar más full time. La idea de seguir trabajando freelance me parecía ideal, el problema era la logística con los niñitos, daycare, etc. sobretodo estando lejos de casa, sin las abuelas a una llamada de teléfono para echar una mano! En noviembre se terminó el proyecto y cuando me dijeron para volver en diciembre dije que no. Quería estar con mis gorditos y tener una solución más concreta si decidía volver. A mediados de febrero, ya con daycare resuelto, volví a otro proyecto pero esta vez dije que yo trabajaba solo 4 días a la semana (algo que no había logrado antes, pero ahora que ya me conocen es más fácil negociar estas cosas). El hecho de tener un día para seguirlos llevando a la natación, cuadrar playdates, preparar con Matias el show and tell de la semana, etc. no tiene precio.
En fin... desde que soy mamá mis prioridades cambiaron muchísimo y estar presente en el día a día de mis chiquitos se convirtió en la número uno, pero creo firmemente en el equilibrio y en la importancia de conseguir ese balance en todos los aspectos de la vida. Trabajar freelance por proyectos cortos y tener en paralelo mi propio negocio me ha ayudado a conseguirlo. Es un reto duro lograr esto lejos de casa, tengo días de mucha ansiedad tratando de coordinar daycare con mis proyectos, decidiendo cuándo decir que si y cuándo decir que no, coordinando trabajo, con sesiones, con los niñitos y con la casa cuando todo se junta, etc... cada vez que tengo un proyecto nuevo lo que quiero es llamar a mi mamá o a mi suegra para que se vengan a echar una mano, pienso lo fácil que sería todo si estuviésemos en la misma ciudad!
He pensado mucho en el reto que representa para nosotras las mujeres mantenernos al día profesionalmente si queremos también estar más tiempo con nuestros hijos, siempre se sacrifica algo, es cuestión de tomar la decisión y poner nuestras prioridades en orden. En mi caso se que trabajar como freelance tiene sus desventajas a nivel profesional, no hay ambiciones en el aspecto de escalar posiciones, ni tampoco eres parte como tal de la compañía donde estás, igual que tener tu propio negocio también tiene sus cosas, por ejemplo el que trabajas sin horarios a veces (y puede que termines teniendo que madrugar a las 5am para terminar unas fotos pendientes).
He puesto a un lado cosas que simplemente dejaron de ser importantes, agradezco ir logrando poco a poco conseguir ese equilibrio que tanto estaba buscando y pienso en lo MUCHO que tenemos que seguir avanzando como sociedad, para que cada vez sea más fácil para todas las mamás conseguirlo.



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